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domingo, 19 de marzo de 2017

Festival

Estoy descalza sentada en el cuadradito de sol que aparece mágicamente en el suelo cuando abro la puerta de casa. La semana pasada llovió con fuerza y el temporal arrasó la costa que solo unos días antes tenía el aspecto de finales de junio. Esta época del año es así, caótica e impredecible. El cuerpo se da cuenta de que las horas de luz se alargan y pide a gritos salir, respirar, pero quién sabe si lloverá el martes. Aun así, hay flores ahí fuera que no pueden esperar más y te dan una lección: florece ahora. Con lo que tengas. Como puedas.

Últimamente pienso mucho en eso. En hacer. En dejar de esperar. Ayer se lo comentaba a un amigo: vivimos en un momento en que tenemos acceso a todo tipo de información, tutoriales, foros, y tanta, tanta inspiración que llega a saturar. Puedes pasar toda una tarde aprendiendo sobre trazos con acuarela, buscando libros de acuarela para principiantes, consultando cuáles son las mejores acuarelas, llenando tu carpeta de Pinterest de flores de acuarela, pájaros de acuarela, cabras montesas de acuarela, y no llegar a mojar un pincel. Quizá cuando tengas más tiempo, cuando la luz de tu habitación sea la adecuada, cuando ordenes el escritorio y consigas ahorrar para ese maletín de madera tan bonito repleto de las mejores acuarelas, las correctas, las que "hay que" usar.

Por tu bien, por el bien de la humanidad: ve a la papelería, compra el estuche de acuarelas que más se ajuste a tu presupuesto y empieza a pintar. Pinta, escribe, toca los crótalos, monta un club de amantes de los tubérculos, borda la Virgen del Carmen en un juego de toallas. No estoy hablando de acuarelas: estoy hablando de hacer cosas. De no esperar más. Los días no esperan, ni vuelven.

 


Hablo de esto porque soy culpable de lo que acuso. Tengo la suerte de vivir en una casa donde las ideas revolotean y se reproducen cada día, todos los días, pero no siempre se llevan a cabo y acumular sin dar salida es algo que no suele salir bien. Me encantan nuestras conversaciones de después del desayuno de los fines de semana, cuando el cuco sale del reloj a cantarnos la hora y no le hacemos mucho caso, pero me gusta aun más que nos lleven a alguna parte; a alguna maravillosa y divertida, a ser posible. Así que el viernes, aprovechando que era San Patricio y que el equinoccio de Primavera está a la vuelta de la esquina, celebramos un festival. Nosotros, en casa. A veces hemos celebrado pequeños eventos; unas veces hemos invitado a algunos amigos, otras veces nos lo montamos por nuestra cuenta. Cuando no se trata de inversión, sino de diversión, lo único fundamental son ganas, ideas, una fecha y un lugar.



En el Cosmic Paddy Pacheco Fest, que así se llamó gracias a una serie de bromas internas, hubo de todo: comida temática, bebidas de colores, taller de fanzines (¡cuántos meses llevábamos hablando de hacer un taller de fanzines!), charlas, baile, música en vivo, pizza casera.



Ensalada Leprechaun a base de hummus de judías blancas y zanahorias asadas, canónigos, bastoncitos de zanahoria y aceitunas negras.









Os digo una cosa: es lo más divertido que he hecho en mucho tiempo.

Y os digo otra: haced cosas. No esperéis.


sábado, 17 de marzo de 2012

Ensalada de San Patricio

Nuestra comida verde de hoy ha sido esta ensalada templada de la que no ha quedado ni un poquito:



Ingredientes:

-una taza de guisantes
-una zanahoria
-dos pimientos verdes
-un puñado de espinacas frescas
-un vaso de sémola de trigo (cous cous)

¡Se preparara en un plis! Sólo hay que pelar y trocear la zanahoria muy finita y saltearla con los guisantes, lavar y cortar mientras tanto los pimientos y las espinacas, preparar la sémola según las instrucciones del paquete y, cuando esté todo listo, mezclarlo en un bol. El aliño depende del gusto de cada uno: yo sólo le he echado sal, albahaca, romero y unas gotitas de salsa de soja que le puse a las espinacas y los pimientos antes de mezclarlos con los demás ingredientes.

¡Feliz tarde de sábado!

Diecisietedemarzo

¡Feliz Día de San Patricio! Quería felicitaros un día tan verde como hoy con este Mr. Cooper pelirrojo que no sé si es un duendecillo o un hombre-árbol, pero que a mi me recuerda en secreto a Mitchell de Modern Family



¿Llevareis algo verde hoy? Yo me pondré el trébol que me hice el año pasado, y cocinaré algo de color verde sólo por diversión. Soy así de básica.

Ha sido una semana llena de actividad (papeleo, una reunión, nuevas niñas algo, problemas con un embalaje, niños endemoniados) y migrañas, así que ahora toca descansar un poquito, ¡que paséis un estupendo último findesemana de invierno!

viernes, 18 de marzo de 2011

Que sí, que sí

¿Os acordais de cuando cosía? ¡Ja! *carcajada irónica a lo Sita Carapapel* No, en serio, en este tiempo he estado preparando cositas nuevas a mi ritmo de caracol, y muchas más que irán brotando como las flores, las alergias y los vestidos ligeros.

Hoy puedo afirmar que sí, que la próxima semana empezaré a subir las nuevas cursiladas, ¡viva!

Me ha hecho muy feliz ver en facebook la foto de Ana con el trébol de San Patricio que hizo siguiendo el tutorial supercursi



¡Guapa!

La absolutamente-necesaria-siesta de esta tarde no me ha sentado muy bien y ahora me duele la cabeza, así que me voy a dar una duchita, a preparar unos rápidos e infalibles fideos chinos y... lo que surja ¡Que paséis un buenísimo findesemana!


P.D: Acabo de desactivar la verificación de palabra, ¡no sabía ni que lo tenía configurado así! Siento si os ha causado molestias.

P.P.D: ¡Recordad que continúan las rebajas supercursi!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Tutorial Trébol de San Patricio

Mañana se celebra el Día de San Patricio, el único día en que soy capaz de beberme una jarra grande de cerveza sólo por la ilusión que me hace ir a celebrarlo a una taberna y jugar a que soy irlandesa. Asi soy yo, la tonta de las fiestas.

Amorcito se pondrá el broche leprechaun que le hice hace un par de años, y yo... ¿qué me pongo yo? Pues un trébol muy mágico y majico que me he hecho en un plis, y aquí os enseño un tutorial más sencillo que mojar una galleta en leche. En teoría el trébol de San Patricio tiene tres hojas que representan la Santísima Trinidad, pero yo lo he hecho de cuatro hojas por su simbolismo mágico.




-Material necesario: papel, lápiz, fieltro verde, hilo, aguja, lentejuelas y cuentas, una horquilla (o imperdible, si prefieres hacerlo en versión broche)

-Doblamos una hoja de papel por la mitad, dibujamos medio corazón y lo recortamos; así obtendremos un corazón simétrico.



-Utilizamos el corazón de papel para dibujar las hojas del trébol. Una vez dibujado, lo recortamos, definimos un poco la forma y lo usamos como plantilla para recortar dos tréboles de fieltro: uno será la parte delantera y el otro la trasera.



-En la parte delantera hacemos un bordado siguiendo el contorno del trébol; yo he usado hilo dorado, pero cualquier otro color que resalte quedará bien: un tono de verde más claro que el del fieltro, por ejemplo.



-Ya sabemos que todas las cosas mágica tienen un destello, así que una lentejuela y una cuenta doradas harán ese efecto. La parte delantera ya está lista.



-Usando las tijeras u otro objeto punzante, hacemos dos agujeros en la parte trasera por los que pasaremos la horquilla, de modo que uno de los ganchos de la misma quede dentro y el otro fuera.



-Cosemos el trébol para cerrarlo y voilà! ¡Ya tenemos nuestro trébol de San Patricio!



Puedes hacerlo para decorar tu linda cabecita o regalárselo a cualquier irlandés que conozcas, ¡seguro que le hace ilusión!

¡Que lo paséis bien!

domingo, 7 de marzo de 2010

Pequeñas Patricias

Yo soy muy fan de las fiestas temáticas, y si en San Valentín voy de rojo y dibujo tarjetas, el último San Patricio hice lo propio vistiéndome de verde y pasando la tarde en una taberna irlandesa muy escondidita. Fue divertido porque en total no habría más de cinco españoles en un bar repleto de irlandeses que lucían orgullosos sus sombreros y tréboles, y unos señores tocaron una música muy animada y la dueña del bar nos contó que se llamaba igual que la reina de las hadas y yo tuve ocasión de practicar mi pobre pronunciación en inglés. Apenas bebí cerveza porque no me gusta demasiado, pero sospecho que más de la mitad saldría de allí a cuatro patas.

Tenía prevista una invasión de hadas para la semana próxima, pero como estas pequeñas son una edición especial para celebrar San Patricio, es justo que se adelanten un poquitín para que puedan aterrizar en un nuevo hogar antes del día diecisiete, ¡aunque puedes lucirlas igual de bien todo el año!



Puedes ver más detalles en My Crafty Closet.

¡Feliz domingo!