sábado, 11 de abril de 2015

El planazo de no tener planes

Es sábado, llueve y no tengo ningún plan ni sitio al que ir. 

Y esto no es una queja: es maravilloso.

Ya os habré comentado alguna vez que soy una persona a la que le gusta mucho la tranquilidad, y el poder disponer de mi tiempo libre en casa, lejos de limitarme, me abre todo un mundo de posibilidades: puedo leer, dibujar, inventar, aprender, dormir la siesta, avanzar con el punto, encender velas, estirarme sin prisas, pensar. 

¿No habéis escuchado eso de que uno tiene que escribir sobre lo que sabe? Pues con el bordado pasa lo mismo, porque a mí me gusta contar historias con hilos, o dar pie a ellas. Y si de algo sé, es de disfrutar estando en casa.

Estas miniamigas no sienten ninguna pena por no tener un plan para el fin de semana, porque la falta de planes ya es un planazo: ropa cómoda, moño alto y ¡a disfrutar!




Pueden homenajearse con su comida favorita




Hacer punto




O disfrutar de una taza calentita



Ya podéis encontrarlas donde siempre 


¡Feliz fin de semana, con planes o sin ellos!


lunes, 6 de abril de 2015

Bordando el océano


Para recuperar el entusiasmo por lo que se hace, a veces es bueno dedicarse lo que a una realmente le apetece en lugar de a lo que debería estar haciendo. Recuperar bocetos, ideas, probar algo nuevo, actuar sin presiones ni pretensiones.

 


Cuando estuve en Cádiz en febrero, como ya os conté aquí, traté de pasar todo el tiempo posible en la playa, mirando el mar, rebuscando en la arena, coleccionando tesoros de todo tipo y empapándome de todo lo que me rodeaba. En sentido figurado, claro, que hacía un fresco como para mojarse. 




Todo eso se tradujo en algunos garabatos y anotaciones que tenía muchas ganas de convertir en algo, y acabó siendo este bordado al que le he tomado mucho cariño. Lo he dejado así, tal cual, y simplemente le he añadido unas cintas de encaje y una ramita que tenía guardada para colgarlo.



Me encanta aprender nuevos puntos de bordado, y contar cuántos diferentes soy capaz de incluir en una sola pieza, ¡cada vez son más! 


¡Que tengáis un buen comienzo de semana!


jueves, 2 de abril de 2015

La Casita Marrón


La Casita Marrón tiene sus buenos motivos para ostentar ese nombre, y a veces la llamo Moria porque es un poco oscura -lo que, por otra parte, hace que sea muy fresquita en verano-, pero también tiene sus rinconcitos de luz y color que me hacen sentir muy agradecida y feliz.













Es importante querer y cuidar el lugar que uno habita. Las casas también son seres vivos.


¡Feliz fin de semana largo!

miércoles, 25 de marzo de 2015

Tres conejitos


Tres conejitos andan trasteando en el taller, enredándome los hilos y haciendo rodar los ovillos de lana.


¡Os pillé!




El conejito blanco está muy contento, ¡no es para menos! ¡Menudo trozo de tarta de zanahoria se va a zampar! 

 
  


El conejito marrón no se queda atrás, porque ha recogido todas las fresas silvestres que podía acarrear con sus patitas. 





El conejito gris, que ha estado correteando toda la tarde, se ha puesto su pijama de zanahorias y tiene grandes planes para mañana.






Si seguís sus diminutas huellas podréis encontrarles aquí.




¡Feliz Primavera a todos!



sábado, 28 de febrero de 2015

Semana Blanca. Y Azul

Aprovechando que estamos en vacaciones de Semana Blanca y que por fin terminé, empaqueté y envié tres muñecas a contrarreloj para una cosa que espero por Júpiter y Urano que salga bien porque me haría mucha ilusión y si eso ya os cuento *pausa para respirar* Amorcito y yo nos fuimos a pasar unos días a Cádiz.

A veces echo mucho de menos el mar. En Málaga hay mar, claro, y de vez en cuando me subo al bus y en un rato estoy cerca de la playa, y me doy uno de esos paseos larguísimos hasta Pedregalejo, que es mi parte preferida de la ciudad, y callejeo y me tomo un helado o hago fotos o me siento en un banco al sol sin hacer absolutamente nada. Me encantan las casitas bajas que hay junto a la playa, y escoger mis preferidas; suben puntos si tienen azulejos de colores o conchas en la fachada.

Pero es como si dices que echas de menos la comida de tu madre y alguien te dice "pues vente a comer a casa de la mía". No es lo mismo, por muy bien que cocine.

El mar del que yo vengo es otro. El mar en Cádiz es diferente, la arena es diferente, la luz es diferente.








Podría pasarme horas pateándome la orilla en busca de conchitas, caracolas, cristalitos y otras cosas. En esta ocasión, además, hubo un oleaje muy fuerte que arrastró a tierra criaturas con las que no suelo toparme, como este cangrejazo que era casi tan grande como mi mano, el primer pepino de mar que recuerdo haber visto en mi vida y algo enorme y viscoso que me tenía intrigadísima hasta que unas amigas que saben un montón de muchas cosas me dijeron que se trataba de una vaca de mar o liebre de mar, que es un tipo de babosa marina.






La marea baja de por la mañana también dejó al descubierto una gran extensión de rocas llena de amigos introvertidos







Han sido unos días estupendos disfrutando del azul, que es mi color preferido, y también del verde del Parque Natural de Los Alcornocales, porque nosotros somos muy de convertir un camino de tres horas en uno de siete y parar en todos los rincones bonitos.






¡Hasta pronto, Atlántico!










lunes, 9 de febrero de 2015

Miniamigos a gogó


Los miniamigos no paran de invadirme el taller y hacerme la vida un poco más divertida.















Algunos ya están en sus nuevos hogares, y a otros los podéis encontrar aquí.

¡Feliz comienzo de semana!