martes, 28 de julio de 2015

Gatitos y cristales

Los gatos son muy sabios. Cuando nos miran fijamente durante largo rato me pregunto si pensarán en qué forma tan extraña tenemos de comportarnos, siempre con prisas, irritados y dándole mil vueltas a las cosas. Porque si hay algo en lo que los gatos son especialistas es el relax. El dejar ir. El "no, ahora no me da la gana; luego si eso".


A estos gatitos les encanta agarrar sus cristales con sus patitas y meditar sobre lo animal y lo divino. 


El gatito blanco tiene una amatista en la frente y un cuarzo rosa en sus patitas. Un corazón generoso dispuesto a dar amor y ronroneos.


El gatito negro prefiere usar el cristal de cuarzo para neutralizar la negatividad que le ladra el perro del vecino.





Podéis sentaros a meditar con ellos aquí.


¡Feliz tarde-noche de martes!



viernes, 17 de julio de 2015

Diversiones de Verano

Una cosa os digo: quien no se divierte es porque no quiere. Vale que he estado en lo profundo de un valle compartiendo hogar y piscina con gente maravillosa, pero si estoy sola en mi casa muerta del asco también me monto el chiringuito por mi cuenta, y si no es piscina es un barreño y si no son geranios son flores de cartulina. La cuestión es celebrar, y a veces no hace falta mucho más que unos viejos apuntes fotocopiados y unos rotuladores.



Pero resulta que estaba yo en esta casa con estos amigos y era dieciséis de julio, día de la Virgen del Carmen, y en la orilla de una playa que nos quedaba a un buen rato de carretera se estaba celebrando por todo lo alto una procesión que empieza en tierra y termina adentrándose en el mar en una jábega acompañada de barcos pesqueros engalanados, donde se bendicen las aguas y se realizan ofrendas a los marineros desaparecidos. 

Siendo honesta, no soy católica ni acostumbrada a celebraciones religiosas, pero ésta me parece especialmente bonita y con todo el cariño y el respeto hemos hecho nuestra particular fiesta de pequeñas Cármenes surcando las olas de la piscina. Y así, al atardecer, cinco barquitos de papel desfilaron en silencio, se arremolinaron, se dispersaron y se reencontraron en distintos rincones de la piscina.

 



Las virgencitas portaban tesoros del mar: un cangrejo, un cubito lleno de conchas, una caracola, una estrella.









A Carmencita se le inundó un poco el barco pero logramos rescatarla a tiempo



¡Feliz fin de semana lleno de celebraciones grandes o diminutas!



sábado, 11 de julio de 2015

Bajo el agua

Bajo el agua todos somos iguales, ágiles y gráciles independientemente del tipo de cuerpo que tengamos y de cómo lo movamos en la superficie; nuestra melena se vuelve sedosa y flota y nos envuelve la cara convirtiéndonos en sirenas por unos momentos -según lo que cada uno pueda aguantar la respiración. Luego emergemos boqueando indignamente, con un ojo cerrado y el pelo pegado a la cara como una nutria, pero esos momentos de gloria no nos los quita nadie.




La semana que viene pienso darme un chapuzón, aun no sé si en agua salada, dulce o con cloro, pero la sirena que habita en mí reclama ser liberada y no le voy a negar el capricho. Mientras tanto, me he entretenido (como si no tuviera mogollón de trabajo atrasado ni nada) creando esta escena tan fresquita con una de esas verdades aplastantes del verano: bajo el agua todas (y todos) tenemos pelo de sirena.

  



Aunque la foto que saqué anoche mientras hacía pruebas quedó mucho más acuática.



¡Feliz y sirénido fin de semana!

miércoles, 8 de julio de 2015

Julio y los fanzines

Resulta que Julio es el Mes Internacional del Fanzine, o al menos así lo vienen celebrando desde hace algunos años en Estados Unidos, donde durante todo este mes se llevan a cabo talleres, intercambios y actividades diarias para promover la cultura fanzinera.

 

Mi pequeña pero creciente colección.


A mí los fanzines me parecen algo casi mágico. Es un medio de expresión al alcance de cualquiera y no se rige por ninguna norma: pueden tener mucho texto (Amorcito ha hecho uno que aun no he leído pero creo que es quijotesco), ser solo de fotos o dibujos, de collages o de comics, fotocopiados en blanco y negro o a todo color, de cuatro páginas o de cincuenta. Pueden hablar de temas personales, de música, de ciencia, de poesía, de gatos. Pueden denunciar injusticias sociales o venerar unicornios con tutú que comen sopa de violetas y estrellas fugaces. Puedes venderlos, intercambiarlos, dejarlos en lugares públicos para que alguien los encuentre o simplemente hacerlos para ti, por puro placer.




Éste de The Love Parcel venía en un sobre muy bonito y con extras 

Yo llevo mucho tiempo queriendo hacer uno, o varios, porque no he terminado de definir el primero cuando ya se me está ocurriendo otro, pero nunca encuentro el momento de empezar. Así que, aprovechando que Julio es el mes elegido para cortar, pegar, imprimir y celebrar, me he quitado la espinita haciendo una especie de minizine marino.




No está bien cortado y he guarreado lo más grande con los rotuladores, pero me he divertido infinito haciéndolo y me encanta mirar y remirar sus seis paginitas, así de un tirón. Para hacerlo solamente he necesitado una octavilla de papel; puedes ver las instrucciones muy bien explicadas aquí.

¿Te animas?


¡Feliz Mes Internacional del Fanzine!


viernes, 3 de julio de 2015

¡Parches!


Una de las cosas que más he disfrutado haciendo últimamente son parches. Parches de los de toda la vida, de los que se cosen en chalecos y mochilas o donde se te antoje.


Me gustan porque son como pequeñas ilustraciones, mensajes expresados con bordados diminutos en unos pocos centímetros de tela. 




¿Por qué en inglés? Bueno, yo soy muy de crear en mi propio idioma (me encanta inventar personajes con nombres como Bartolomiau o Teresita Tetera), pero lo cierto es que los parches tienen más público allende los mares y una que es flexible cual junco de la ribera pues se adapta. 





Aunque los que tienen más tirón y a mí me encanta hacer son los parches para brujas. Hay brujas del mar, del bosque, de la cocina, brujas que trabajan con cristales...y yo me divierto mucho tratando de crear insignias para cada una.




Y cuando viajan a su nuevo hogar, me esmero en preparar paquetitos muy pequeños como éste de temática marina que viajó hacia aguas muy lejanas.


Ahora ando liada con un par de encargos que ya os enseñaré, pero a la que puedo saco un rato y hago un nuevo parche; podéis ir viéndolos, como siempre, aquí.

¡Feliz primer fin de semana de Julio!

PD: de un día para otro empecé a aparecer borrosa en mi foto de perfil y no doy con la forma de arreglarlo, ¿alguien sabe por qué puede ser?


martes, 16 de junio de 2015

Natural y sencillo


Así me gusta que transcurra mi día a día en el espacio que ocupo en el mundo, aunque ahí fuera todo ruja y brame. Siempre me dije que, incluso si acababa viviendo en un lugar horrible y gris, de puertas para adentro mi hogar sería mi templo y mi refugio. Afortunadamente mis temores no se han cumplido, y exceptuando a algún vecino ruidoso al que me dan ganas de arrojarle una por una todas las piedras de un puñetero jardín zen estoy bastante a gusto, pero mantengo mi palabra y una vez que cruzo el umbral de la casita marrón me acojo a sagrado y solo hay lugar para la tranquilidad y los buenos hábitos -o al menos se intenta. 














1. Nuestro cactus, que era diminuto cuando nos lo regalaron, ahora florece así de lozano 2. Helado casero de plátano y chocolate 3. Ramillete silvestre 4. El día que me dio por dibujar la lista de la compra 5. Habas del mercado de agricultores 6, 7 y 8. El Sol me regala arcoiris en el taller todas las mañanas


Creo firmemente en las energías, en cómo las frecuencias que emitimos pueden afectar a nuestro entorno, y rebotar y volver hacia nosotros y hala, ya la hemos liado otra vez, ¡así que más vale que sean positivas!

¡Buena semana y buenas energías para todos!


lunes, 18 de mayo de 2015

El Gran Tiburón Blanco

Reconozco que soy de las que dan los regalos con retraso. Puede ser por un montón de motivos: porque vivo como una ermitaña y no he visto a la persona en cuestión en meses, porque la oferta en el pueblo es limitada tirando a nula e intento reunir recados para hacerlos todos de una vez en la ciudad, porque mi cerebro decide perderse en todo tipo de majaderías y no da con el regalo idóneo hasta el ultimísimo momento. Es más: prefiero dar un regalo a destiempo que salir corriendo a buscar cualquier cosa para salir del paso.

Claro que tiene sus ventajas para el obsequiado, como recibir un inesperado paquete por tu cumpleaños, que fue antes de Navidad, cuando estás a punto de irte a la piscina en un caluroso día de Junio (verídico) o, como hizo Jesús cuando le recordé que aun le debía su regalo, preguntar si estaba a tiempo de pedirme algo que se le había ocurrido.

Y así fue como nació el Gran Tiburón Blanco.

 


Es un tiburón sencillo porque estos tiburones suelen pasearse así por los mares, sobriamente vestidos de gris y blanco. Pero para mí es especial porque es la primera figura que coso en tres dimensiones, y siempre resulta emocionante aprender a hacer algo nuevo. 






Espero que se lo pase muy bien colgando del retrovisor del coche de Jesús y que le muerda el flequillo si se salta los límites de velocidad.


¡Feliz comienzo de semana!