miércoles, 22 de mayo de 2013

Mamatayoe y La Dolce Farniente

Hace poco llegó a mi puerta una caja precintada con una bonita cinta de flores y un remite de los que hacen dar saltitos: Mamatayoe.
 
Ya os hablé de esta marca española en una entrada anterior (¿os acordáis?) en la que lucía con poco talento egoblogger pero gran entusiasmo una pizca de su colección inspirada en la hora del té. Sus diseños siempre giran en torno a la vida lenta, sencilla: paseos entre viñedos, meriendas con manteles bonitos o baúles que te transportan a épocas pasadas, y a través de seis personajes (Lola, Lupe, Saran, Aki, Indi y Ginger) crean prendas llenas de color, con un toque naïf y de fantasía. A mi me recuerdan a un cuento.
 
En esta ocasión viajan hasta la isla de Capri con una colección llamada La Dolce Farniente, y casi puedo imaginarme con un vestidito floreado y gelatto en ristre paseando por sus calles al
atardecer veraniego. Bueno, el sur de Italia me pilla un poco lejos, pero como en nuestro sur también tenemos paisajes muy bonitos aproveché la escapada que hicimos días atrás a Ronda y estrené la mar de contenta el contenido de la caja. Al fin y al cabo, era mi particular dolce farniente.
 
 
Sólo que en lugar de un helado tenía unos prismáticos.
 
 
 
 
Tanto el bolso como la falda pertenecen a la serie Indi. El bolso Panettone, además de bello y alegre cual cascabel, tiene un tamaño perfecto para ir hecha una señorita sin que nadie sospeche que llevas la casa a cuestas; yo acarreaba los prismáticos, la guía de pájaros y las agujas de punto con la bufanda que nunca termino, entre otras cosas, ¡ahí es nada!
 
Por su parte, la falda Gelato ha sido todo un descubrimiento. Quizá en la foto no se aprecie bien porque ya os digo que como egoblogger no tengo futuro, pero tiene un corte de capas superpuestas como si fueran dos pétalos que me enamoró en cuanto la vi. Y no sólo eso, sino que además es co-mo-dí-si-ma. Sobretodo para mí que siempre llevo faldas o vestidos, y lo mismo brinco por los montes detrás de los pájaros que corro de mercería en mercería en busca de cintas y encajes o bailo una danza tribal con los niños del colegio.
 
 
O me meto en un río.


 
 
Pero...¡aun había más sorpresas en la caja! Un catálogo de la colección, postales con aires vintage, un cd con el encantador vídeo de presentación de La Dolce Farniente (podéis verlo aquí - aviso: ¡la canción es altamente adictiva!), una flor para el pelo y un detalle que aprecio mucho: una carta escrita a mano.
 
 
 
¡Me encantan los nombres que dan a las prendas!

 
 
En el catálogo también hacen mención a uno de los puntos más relevantes para mí: moda hecha en casa. En casa o muy cerca de ella, pero siempre bajo criterios éticos y comprometida con el medio ambiente, según reza su apartado de Responsabilidad Social. Quiero insistir en la importancia de esto porque ya sabemos cómo funciona el sector textil hoy día, y como consumidores conscientes debemos preocuparnos por cómo y dónde están hechas las prendas que vestimos.
 

 
 
Echando un vistazo a las colecciones anteriores (que podéis ver en su canal de YouTube)  me maldigo por no haberlos conocido antes, porque he dejado escapar vestidos y rebequitas que harían suspirar a una piedra. Pero ya no les pierdo la pista, nonono. 
 
 
 
 
 ¡Muchas gracias por contar de nuevo conmigo, Mamatayoe!
 
 

domingo, 12 de mayo de 2013

Findesemana verde

Llevábamos tiempo queriendo escaparnos a Ronda, así que este findesemana metimos cuatro cosas en el maletero y nos echamos a la carretera sin hacer muchos planes, parando aquí y allá y cambiando la ruta sobre la marcha. Pasamos la noche en Ronda capital porque tenía interés en ver las aves del Tajo, pero la mayor parte del tiempo buscamos la Naturaleza, tranquila y silenciosa; yo estoy muy entusiasmada aprendiendo poquito a poco sobre ornitología, y Amorcito...bueno, Amorcito es el hombre que trepó por las rocas y sorprendió a una cabra montesa por detrás (historia verídica); vamos, que es feliz entre los arbustos. Y se orienta infinitamente mejor que yo.
 
 
 
 
Ya os había hablado anteriormente de una de nuestras visitas a los pueblos de Ronda; es una zona que nos gusta muchísimo y que visitamos siempre que podemos. Cuando Amorcito y yo aun andábamos pelando la pava me dijo que quería llevarme al Valle del Genal, y mira por dónde me enamoré de los dos.
 
 
¡Niña Búho no quiso perderse esta aventura!
 


 


En una librería que estaba muy cerquita del hostal encontramos este libro que tenía muchas ganas de comprarme (después de haberlo sacado nosecuantas veces de la biblioteca), ¡qué suerte!

 
 
 
 
Vimos los capullos que serán moras a finales de verano y nos refrescamos en un río de agua he-la-da a medio camino entre Parauta y Cartajima



 
 
Esta falda que se asoma un poco para saludar venía en un bonito paquete de Mamatayoe del que os hablaré en una próxima entrada :)
 
 
 
Descanso y pájaros, ¡qué más puedo pedir!

 
 
¡Buenas noches (¡ya es tardísimo!) y que empecéis bien la semana!
 
 

domingo, 5 de mayo de 2013

Un colgante para Mamá

A todas las que son mamás, a las que están a punto de serlo, a los que tienen una a la que quieren mucho y a quienes no la tienen consigo pero la llevan siempre en su corazón; espero que estéis pasando un bonito domingo.
 
Yo he bordado este colgantito con la eme de Mamá para la mía.


 
 
¡Que empecéis bien esta semana que promete mucho sol!

sábado, 27 de abril de 2013

Preparando

Aun me quedan fotos por hacer, empaquetados por solucionar y algún detalle más que resolver, además de soportar el acoso de las ideas peregrinas a mi cabeza, ¡qué ganas de subir las cosas nuevas!



 
¡Espero que estéis pasando un bonito findesemana!

martes, 23 de abril de 2013

domingo, 21 de abril de 2013

Domingo de picnic

Hoy hemos ido de picnic a un lugar que ya habíamos visitado otras veces y que está increíblemente cerca del pueblo: todo está tranquilo, limpio y tan, tan lleno de flores y pájaros. Me he pasado un buen rato arriba y abajo siguiendo con los prismáticos a una bandada de abejarucos y hemos escuchado el canto del cuco a lo lejos.

 
 
Y ahora a trabajar con esmero, que el día que me lie a subir cosas al catálogo me voy a volver majara, ¡feliz tarde de domingo!

jueves, 18 de abril de 2013

El águila


 
Ayer convirtieron mi boceto zarrapastroso en este bellezón. Por fin tengo mi águila real.