sábado, 5 de diciembre de 2015

La Casa de los Ratones


Cuando Nerea nos recomendó este libro a unas cuantas amigas dio en el centro de la diana con al menos una de nosotras: ya podéis imaginaros quién es. Siempre me han llamado la atención los objetos pequeñitos, las casitas de muñecas y hasta las maquetas de las inmobiliarias con sus diminutos árboles y coches; por eso supe de inmediato que quería conocer cada rincón de La Casa de los Ratones.




La Casa de los Ratones existe en realidad, fuera de las páginas de este libro. Es una creación de tres metros de altura de la artista Karina Schaapman, construida de manera artesanal desde las más de cien habitaciones hasta los ratoncitos cosidos a mano, pasando por los incontables detalles que te sorprenden allá donde mires. En esta pequeña gran casa transcurren las aventuras cotidianas de Sam y Julia, que aunque a primera vista puedan parecer muñecos juraría que cobran vida en cada página.

Actualmente la casa está expuesta en la Biblioteca Central de Ámsterdam y ha inspirado proyectos escolares en varios países; aquí podéis ver algunos ejemplos y tutoriales que seguro que a su vez inspirarán a más de uno a crear su propio universo en miniatura. Me ha gustado mucho saber que Karina Schaapman tenía especial interés en reciclar materiales que fueran fácilmente reconocibles por los niños (tapones de botellas, palitos de helado, bombillas pequeñas); es importante transmitirles que la mayoría de las veces solo tenemos que echar un vistazo a lo que nos rodea para poner en marcha la creatividad.




Por si os ha picado la curiosidad -apuesto a que sí- en España lo edita Blackie Books, una editorial independiente de Barcelona que se mueve, según afirman ellos mismos, por el afán de compartir. "Cuando algo nos gusta tanto, para nosotros compartirlo es una necesidad". Y eso es lo que me ha sucedido a mí, que me ha parecido un libro tan tierno, divertido y lleno de magia que no me cansaré de compartirlo y recomendarlo a grandes y pequeños. 


El encanto de La Casa de los Ratones es contagioso y yo también me he animado a hacer mi propio ratoncito: os presento a Braulio, el buscador de conchas. Quizás debería buscar una cajita de cartón para construirle una cabaña... 





¡Feliz fin de semana largo!

5 comentarios:

La Marïmantah! dijo...

Braulio mola!! Es impresionante pensar en las aventuras que le esperan a esre ratoncillo en Villa Supercursi!!!!

La Marïmantah! dijo...

Braulio mola!! Es impresionante pensar en las aventuras que le esperan a esre ratoncillo en Villa Supercursi!!!!

Lucía - Detalles y mas puntadas dijo...

Braulio el buscador de conchas ciclista!!!no se puede pedir más... Como todos tus trabajos, me encanta. Un beso!

Petite Blasa dijo...

El libro parece una cucada, me encantaría ver la casa en persona ♥
Hace años que tengo el gusanillo de hacer una casita de muñecas o algo por el estilo, pero me da miedo ―porque me conozco― obsesionarme con el tema y acabar medio loca buscando materiales en la basura y hablando con las muñecas mientras les cepillo la melena en una mecedora... Y es que visto así no parece tan mal plan, ¿no?

kir@ dijo...

hooo es un ratoncito precioso a mi también me encantan los pequeños objetos me viene desde pequeña jejej y ese libro se ve estupendo un saludo!!!