lunes, 6 de abril de 2015

Bordando el océano


Para recuperar el entusiasmo por lo que se hace, a veces es bueno dedicarse a lo que a una realmente le apetece en lugar de a lo que debería estar haciendo. Recuperar bocetos, ideas, probar algo nuevo, actuar sin presiones ni pretensiones.

 


Cuando estuve en Cádiz en febrero, como ya os conté aquí, traté de pasar todo el tiempo posible en la playa, mirando el mar, rebuscando en la arena, coleccionando tesoros de todo tipo y empapándome de todo lo que me rodeaba. En sentido figurado, claro, que hacía un fresco como para mojarse. 




Todo eso se tradujo en algunos garabatos y anotaciones que tenía muchas ganas de convertir en algo, y acabó siendo este bordado al que le he tomado mucho cariño. Lo he dejado así, tal cual, y simplemente le he añadido unas cintas de encaje y una ramita que tenía guardada para colgarlo.



Me encanta aprender nuevos puntos de bordado, y contar cuántos diferentes soy capaz de incluir en una sola pieza, ¡cada vez son más! 


¡Que tengáis un buen comienzo de semana!


5 comentarios:

Petite Blasa dijo...

Es alucinante <3 Me gusta un montón el contraste del hilo blanco sobre la tela azul, es como el mar convertido en bordado.

quintivichy dijo...

Algo sin pretensiones pero igualmente precioso.

Chalecos by Sonia Arias dijo...

Huele a mar, me encanta...Besos

LaLa Fern dijo...

Yle, me encanta, me encanta porque es algo más que un bordado, es una vivencia, y un estado de ánimo llevado a algo físico, hermoso y azul.... es muy difícil conseguir que las "cosas" tengan trocitos de una, y ese bordado sin duda lo tiene, y suena a susurros de sirena ya secretos de caracola y a enredos de espuma. Es precioso. Pero tú más.

Maga dijo...

:) se ve muy bonito, felicidades!