miércoles, 10 de octubre de 2012

Coleccionista

La mayoría de nosotros ha empezado una colección alguna vez; es algo innato en el ser humano. De pequeña recuerdo haber coleccionado cosas sencillas como cromos, sellos, conchas y cristalitos de la playa, pegatinas, recortes. Siendo ya un poco más mayor inicié una colección de cerditos, y todo el que quisiera regalarme algo lo tenía fácil: peluches, huchas, llaveros, bolígrafos (aún conservo uno que los niños de colegio conocen como "el bolicerdo"), y aunque el año pasado mi percepción de los cochinitos sonrosados cambió ligeramente al tener que pasar por delante de un matadero casi a diario, los sigo conservando.

 
Foto arcaica sacada de mi fotolog


Una colección suele ocupar espacio, a no ser que se te ocurra una idea peregrina como recopilar nombres de mujer. Tenía una libreta llena de ellos, se hizo popular entre mis amigos y conocidos y siempre venía alguien con nombres que había escuchado o leído en algún sitio apuntados en un papel, o me retaban diciendo "¿a que no tienes éste que te voy a decir?". Y era raro que no lo tuviera, ¡llegué a reunir miles! Por desgracia, e incomprensiblemente, perdí esa libreta, y aún tengo esperanzas de que aparezca entre algún montón de trastos.
 
Mi colección de listas de la compra olvidadas en las cestas del supermercado es otra digna de mención. Las tengo en varios idiomas, pero reconozco que mis favoritas son las que tienen alguna falta de ortografía muy gorda o un nombre mal escrito, como aquel arroz pasmaki que supongo que en realidad era basmati.
 
Hoy día no diría que hago una colección intencionada, pero si de recopilar se trata mi taller es la cueva de Alí Babá del craft, y como muestra un botón, ¡o varios!




Las cintas y puntillas son otra cosa que me vuelve loca, ¡son tan bonitas y sirven para tantas cosas!


 

Estas son un poquito más especiales porque son antiguas y las he ido encontrando en el mercadillo de los tesoros. Resulta emocionante abrir un envoltorio de algo que se fabricó en 1978.



 
 
Y si algo me gusta coleccionar como señora mayor inglesa que soy en mi interior, es vajillerío. Ay. Ahora estoy la mar de reformada y soy capaz de decirle adiós con la manita a una fuente de horno floreada del mercadillo sin llorar, y fui consciente de que debía dejar de comprar teteras  el día que Amorcito me dijo desde la cocina "¡Yle, aquí hay otra tetera!" como si se hubiera encontrado una rata. Pero lo que tengo lo guardo como un tesoro y lo uso como tal, ¡es una colección útil! ¡Está totalmente justificada!

 

 
Y vosotros, ¿qué coleccionais?
 
 
¡Buenas noches! ¡Mañana es jueves-viernes!

17 comentarios:

Adictaaloscomplementos dijo...

Me encantan todas tus colecciones, sobretodo la de la vajillería :D

tengo pendiente hacer un post de mis colecciones, pero hasta que no encuentre la manera de sacar bien todas mis bolitas de nieve imposible!
esa es mi colección más grande, las tengo de muchos países! también colecciono Kokeshis y Matrioskas, libros ilustrados bonitos, cajitas, (peluches no es que coleccione, pero no entran más en mi habitación) y podría seguir... soy un caso a parte jaja

zombydolls dijo...

eres buena coleccionista ;)
entre mis colecciones hay cromos de la pandilla basura, varias barajas de tarot, mil libretas de mil tamaños distintos para dibujar, apuntar ideas y amontonar los recortes de revistas que uso luego para los fondos de las fotos...ahhh y mi lista infinita de páginas webs que me inspiran...

divinity dijo...

aish, adoro tus tesoricos!
yo no es que colecciones esque compro tazas compulsivamente jejeje bueno, y materiales que no sé si algún día usaré ni para qué, pero que deben ser míos!! y seguro que muchas más cosas, soy un poco urraca, no puedo evitarlo, me atraen
un besazo cosa guapa!!!!!!!

la pirata bizca dijo...

Yo hace años coleccionaba dibujos de gente que me parecía original tenía milesssss, y también lo perdí, llore y llore porque me encantaba mirarlos.
Me encantan tus colecciones, la que mas la de los cerditos

honi mun dijo...

yo he coleccionado de peque de todo, desde cromos hasta cosas de vacas, como tú con los cerdos, pues yo era tu hermana de las vacas, jajajaja, y ahora de mayor tengo un instinto de urraca tremendo, de hecho mi marido dice que moriremos de diógenes... pobres! no saben apreciar las segundas vidas de losobjetos! :-P

El Baúl de la Mary dijo...

Yo colecciono corchos, cintas de colores, sellos... ainssss de todo! soy un poco coleccionistamaniaca... jajajja

Me encanta tu cole de vajillería, y si es totalmente justificable!

Muas

Enfadando a Minerva dijo...

Me encantan tus colecciones... la que más me gusta es la de los cerditos. a mi también me gustan mucho!!! Aunque no tengo tantos como tu... jejeje

Un besazo!

Petite Blasa dijo...

¡Coleccionas cosas chulísimas!

Cuando era pequeña coleccionaba de todo: cromos, tazos, hojas de colección, sellos, billetes, monedas, dibujos de mis amigos, pegatinas de la fruta, servilletas... y mil cosas más que ahora no recuerdo. Con el tiempo fui dejando de coleccionar cosas (cómo dolía el momento de tirar las colecciones a la basura), porque como bien dices llega un momento en que no tienes dónde meter más trastos, además del continuo "¡Oh, otra mierdecilla más para mi colección; me la llevo!".

Ahora creo que no colecciono nada (al menos, no intencionadamente). Lo único que se puede acercar a una colección son mis marcapáginas, que como suele haberlos gratis en las bibliotecas siempre me llevo uno de cada modelo y al final acumulo bastantes. No lo considero una colección porque les doy mucho uso y, como la mayoría son de cartón, suelen acabar por romperse y los tiro a la basura.

¡Oh! Acabo de recordar mi colección más favorita del mundo mundial: cientos de envoltorios de caramelos organizados en una revista de El corte inglés colocada en horizontal (cada hueco entre página y página era un espacio, tipo carpeta archivadora, en el que organizaba los envoltorios por tipo de caramelo, color, tamaño, material...). Llegó un momento en que la revista estaba tan gordota que pesaba. No sé cómo pude deshacerme de esta colección; me odio mucho ahora mismo :(

THE YLLW LINE dijo...

¡Me chiflan tus colecciones! ¡Qué originales! ¡Nunca se me habrá ocurrido coleccionar nombres! Qué pena que no encuentres esa libreta. Yo la verdad es que nunca me ha dado mucho por coleccionar, imagino que es porque siempre tenía detrás a mi madre dándome la tabarra con "recoge eso" y al ver algo nuevo poner el grito en el cielo: "otro pingo!". Eso sí, cartones,páginas de revistas bonitas, trozos de tela... todo "por si acaso", de eso hay muuuuucho en el armario. :D

Crazy Mary dijo...

Ay me encanta esta entrada en tu blog...yo también soy coleccionista de nacimiento. Colecciono cajas, brujitas, etiquetas originales de ropa, vasos de nocilla(los adoro)...y como a ti, me encanta amontonar botonos y puntillitas, además de abalorios y fornituras.Lo mejor de todo sq cada año hago mínimo 4 mudanzas y cada vez que me mudo me lo tengo que llevar todo a mi nuevo hogar para poder llamarlo hogar...
A ver si un día hago una entrada para mostraros mis colecciones.

Albins blythe dijo...

Hola! Todos tus colecciones son muy originales y bonitas. Lo de la lista de nombres la encontrado genial espero q un dia lo vuelvas encontrar y los cerdos es muy divertido.
Pues yo coleccionaba pins, cromos, cartas de olor, muñecas de porsalana de diferentes países, velas decorativas, lunas y creo q esta!

Besos!

Albinsinwonderland.blogspot.com

Charramanguina dijo...

Desde luego la colección de nombres es de lo más original!
Yo creo que pasé por todo tipo de colecciones:almanaques de bolsillo,cajas,estampas (cromos) con sus respectivos albumes que aún conservo y estarán por algún rincón,bolígrafos,lápices,pegatinas....
Ahora un poquito más de mayor tengo una colección de más de trescientasypico ranitas,sin contar la de cintas antiguas que me encanta encontrar por mercerías de toda la vida y los botones,cuentos y todo lo relacionado con las hadas de la autora Cicely Mary Barker,objetos vintage de decoración,libretas llenas de recortes con todo aquello que me gusta... pero de alguna manera tengo que armarme de valor e irme deshaciendo de muchas cosas.

Carolina Sorel dijo...

¡Me encantan todas tus colecciones, pero sobre todo, la de los nombres de mujer!

Yo colecciono (de forma consciente) ponies (de los de cuando éramos pequeñas), marcapáginas, "hojitas"/papel de cartas, gomas de borrar con formas graciosas y bolsas o etiquetas de té.

De forma inconsciente seguro que un montón de cosas más, como cachivaches de cocina, tipo heladera, panificadora, etc. XD

Ficant Cullerada dijo...

jajajajja Jamás me hubiera imaginado que se podrían coleccionar listas de la compra olvidadas! :D
Creo que hasta ahora he coleccionado todo lo coleccionable posible, pero con esta entrada me has hecho recordar que de pequeña tenía un ENORME sobre donde guardaba todos y cada uno de los papeles que había en el banco, para luego jugar a que era mayor, jajajja Menudos berrinches cogía cuando mi madre amenazaba con tirármelo...

Ficant Cullerada dijo...

jajajajja Jamás me hubiera imaginado que se podrían coleccionar listas de la compra olvidadas! :D
Creo que hasta ahora he coleccionado todo lo coleccionable posible, pero con esta entrada me has hecho recordar que de pequeña tenía un ENORME sobre donde guardaba todos y cada uno de los papeles que había en el banco, para luego jugar a que era mayor, jajajja Menudos berrinches cogía cuando mi madre amenazaba con tirármelo...

Més que cosetes dijo...

Uauuu me encanta la colección de nombres!!! Estoy por apuntarme ajajajja

Yo colecciono imanes ... tengo buffff Y es un problema de espacio la verdad, ahora que me he trasladado, no se dnd meterlos!!

besotes

arneb dijo...

Ufff me has hecho recordar de nuevo mis cristsles de colores que recogí en la playa de Villajoyosa un verano, era plya de piedras gordas y entre ellas encontraba pequeñas piedras de colores cristalinos, rojas, verdes, amarillas, azules, que me parecían un tesori escondido entre las piedras gordas grises. Me traje de todas a m artaud, los cantis grises los pinte para pisap Apeles y lad pequeñas de colores las guardaba en una bolsita que perdí, muchas veces las recuerdo, supone hago que de ahí mí afición a los collares de pequeñas cuentas de cristal ¿cómo eran las tuyas?