miércoles, 14 de mayo de 2014

Espaguetis con salsa pesto deconstruída y otras reflexiones

Tras este pretencioso título se oculta una triste realidad: soy incapaz de cogerle el punto a la salsa pesto. La haga como la haga, no me termina de convencer el resultado. Pero como no hay obstáculo que pueda interponerse entre un plato de pasta y yo (no lo intentéis, puedo ser muy agresiva a la par que hábil con el tenedor, una combinación letal), he optado por una solución intermedia, que no es otra que mezclar los ingredientes sin pasarlos por la batidora. Bueno, vale, no es un gran descubrimiento, pero a mi me viene de perlas porque:

a) no tengo que calcular cantidades, lo hago a ojo y en un periquete
b) puedo reducir considerablemente las cantidades de aceite de oliva y de queso, con lo que me queda un plato igualmente rico pero mucho más ligero
c) después habrá menos cosas que fregar. Eso es un plus y lo sabéis




La cosa no tiene mucho misterio. A un plato de pasta recién escurrida le añadimos el queso rallado y los piñones previamente picados para que se vayan ablandando (quien dice piñones dice prácticamente cualquier fruto seco que tengáis en casa; éste lleva cacahuetes machacados sin piedad en el mortero, que una es muy rústica); ponemos ajo molido y sal al gusto, un chorrito de aceite de oliva y, por último, la albahaca fresca picada. La albahaca tiene que ir la última porque ella es muy reinona y le gusta llegar en el meollo de la fiesta o si no pierde el aroma. Ella es así, tiene sus cosillas como todo el mundo. 

A mí me motiva mucho eso de aprender de los errores y los fracasos, y la cocina es un sitio que se presta a ello. La semana pasada, sin ir más lejos, intenté hacer una receta de pizza con masa de coliflor y fue un absoluto desastre. Yo, que siempre he tenido la coliflor atravesada por muy vegetariana que sea, tenía la fantasía de que saliera tan bien y estuviera tan rica que pudiera comer pizza mañana, tarde y noche sin ponerme como una bola. Pero no. Aquello no se tostaba ni a tiros, el cuco estaba a punto de dar las once y Amorcito y yo teníamos hambre, así que como me había hartado de rallar coliflor como si fuera a preparar pizza para siete, probé a saltearla con muy poquito aceite, curry y alguna especia más. Y la probé. Y me gustó. Y le tuve que pedir perdón a la coliflor por haber dicho toda clase de calumnias sobre ella, como que olía mal y esas cosas, y por haber exclamado un dramático "¡NOOO!" cada vez que Amorcito la cogía del estante de la frutería. Es lo que tiene el experimentar un poco, que descubres que esa verdura que cocida te repugna, cocinada de otra forma está la mar de buena.

El tema de la alimentación me preocupa bastante. No se trata de estar más delgada o de comer menos calorías, sino de comer bien, de forma consciente y saludable. Prefiero comerme un aguacate con sus cientoypico calorías y todos sus nutrientes y propiedades que una sopa de sobre por muy pocas calorías que tenga. Y no es tarea fácil, que una se siente muy sana comiéndose unos bastoncitos de zanahoria y se da cuenta de que la zanahoria viene de allende los mares y ha sido tratada con productos nocivos que poco favor le hacen a nuestro organismo. Así que ahí andamos, a la búsqueda de alimentos naturales, cercanos y de temporada, de huevos de gallinas libres de verdad y, en definitiva, de unos hábitos más saludables. Se pongan como se pongan, nos digan lo que nos digan, al final la decisión está en manos de quienes consumimos.

Y podría seguir hablando del tema durante horas, pero es la hora de la cena y me voy a la cocina, a ver si la lío parda y descubro un plato nuevo, ¡buenas noches y buenos alimentos!

3 comentarios:

Forest Cherry dijo...

Yle, y que tal con un pesto de agucate? xD

✿ Belle ✿ dijo...

MMMMM salsa pesssto!!! me la compraba de bote en el super, y aunque estaba deliciosa luego me dejaba el estómago del revés, así que dejé de comerlo. Un día mi mejor amigo que tiene una planta de albahaca enorme en el jardín nos invitó a comer pasta pesto y le dije que si un poco acojonada porque siempre me sentó regular, sin embargo estaba TAN RICO! y no me repitió ni me hizo nada de daño, estaba delicioso!!!! supongo que echo al momento y con cariño todo sabe mejor ^^
yo amo la coliflor de todas de las maneras, hervida con salsa bechamel y nuez moscada está de RECHUPETE! ñam!

Patricia. dijo...

Hola! Te vengo leyendo desde hace unas semanas. Me gusta cómo escribes y tus muñecos y las historias que les montas.
Me va la salsa pesto, pero ni idea de cómo se hace.
Y yo el rollito alternativo en cuanto a comida llevo años intentándolo. No soy vegetariana, pero sí ecologista en todo, por lo menos lo intento.
Suerte en tu búsqueda, si quieres preguntarme algo puedes.
Saludos.