martes, 24 de septiembre de 2013

Bienvenido, Otoño

Ahora sí que sí, ¡ya es Otoño! Bueno, yo aun llevo puestas las chanclas (que es de lo que más me cuesta desprenderme al finalizar el Verano), pero tengo una calabaza lista para ser convertida en crema y no puedo esperar a comerme el primer cartucho de castañas de la temporada. Porque probarlas no, pero castañas he visto a montones: castañas colgando de los árboles, el museo de la castaña, una escultura en honor a los castañeros...Y es que el findesemana, para celebrar una fecha muy especial, Amorcito y yo pusimos rumbo una vez más a ese lugar que tanto nos gusta (como podéis comprobar aquí y aquí): la Serranía de Ronda. Y si algo hay en la Serranía de Ronda, son castañas. Entre muchas otras maravillas.


Ahí dentro están, escondidas y acorazadas para que yo no me las coma. Éste erizo me lo encontré en el suelo, así que me lo traje a casa para que los niños del aula matinal vean de dónde salen las castañas


Centenares de castaños rodean el pueblo de Igualeja y lo convierten en una manchita blanca entre el verde
 

Me llevé a mi amigo Puqui para que correteara como un salvaje por la serranía
 

 
En un camino solitario recogimos moras, ¡montones de moras!
 
 
Que ya se han convertido en mermelada
 
 
A la vuelta paramos en una bodega en Yunquera donde hacen una sangría de vino blanco buenísima
 
 
Una se pasa la vida soñando con destinos lejanos (que oye, también hay que conocerlos) cuando tenemos lugares maravillosos a una hora de camino. Una tortilla de patatas, una mochila con lo básico y poco más: ¡planazo de findesemana! Si la cabra tira al monte por algo será, que tonta no es.
 
¡Buenas noches y que tengáis un estupendo miércoles!
 

6 comentarios:

hiedra dijo...

Este año me he quedado con las ganas de hacer mermelada de moras, pero por aquí no las vi buenas. Qué pinta la tuya!!!

Síííííííí, por fin es otoño!!!!!!!!!!

La Marïmantah! dijo...

Anda que no, eh! De verdad que esto es vida. Y menudos paisajes!!

Lua Seomun dijo...

Hola preciosa! Que bonito viaje! Que ganas de meter la cucharadita en tu mermelada, me encantan las moras!

Que gracioso tu erizito y que lindo el que guarda tan riquísimo tesoro... la sangría, el paisaje, todo una maravilla!! :*

Muchacha zángana dijo...

Yo en otoño me lo paso de pechuga periquito! Weeee, por fin ha llegao, bien, bien!
Qué riquisísima se ve la mermelada de moras silvestres!
De verdad que si, tenemos un montón de turismo al alcance de la mano de donde cada uno vive. Nunca todo está visto ^_^
feliz otoño!

honi mun dijo...

me encantan estas escapadas improvisadas! y me gusta mucho la idea de que les enseñes a los niños de dónde salen las castañas ^_^ Un besazo

paginas web cali dijo...

Estupendo, gran idea!