lunes, 26 de noviembre de 2012

En el taller

Atareada me hallo. Claro que si la tarea es coser cocodrilas coquetas y unicornios de lunares, bienvenida sea, ¡no te digo!

 
 



 
Muchas, muchísimas gracias por vuestros comentarios, felicitaciones de cumpleaños, mensajes y muestras de cariño. Eso nunca puedo agradecerlo lo suficiente.
 
¡Oh! Y mil gracias a Nerea por esta entrada sobre la Niña Ciervo que se ha ido a vivir con ella a París.
 
¡Feliz comienzo de semana!
 

 

jueves, 22 de noviembre de 2012

Treintaydos

A estas horas al otro lado del charco se estarán preparando para celebrar el Día de Acción de Gracias, una fiesta que empieza a despuntar de forma tímida por aquí a pesar de que su origen histórico -no exento de polémica- nos toca más bien poco. Pero está bien eso de dar gracias; yo lo hago constantemente, aunque no sea con palabras ni con celebraciones. Y hoy, que he cumplido treintaydos años, es mi particular Día de Acción de Gracias.
 
Hace poco, mientras esperaba el autobús, las señoras que estaban a mi lado hablaban de una chica del pueblo que había fallecido meses atrás, de repente y con sólo veintidós años, y en el trayecto no dejé de darle vueltas a todas aquellas veces que he pensado que no estaba haciendo nada emocionante con mi vida, que no había vivido grandes experiencias, que no había conseguido cosas importantes. Y me di cuenta de que, independientemente de lo que pasara de ahí en adelante, yo ya había tenido la posibilidad de vivir diez años más que ella, y cada minúsculo acontecimiento sucedido en esos diez años ya eran todo un privilegio. Me he enamorado, he comenzado a crear un hogar, me he reído hasta casi no poder respirar, he hecho grandes, grandísimos amigos nuevos, he visto a mi hermano casarse con alguien que es como mi hermana y a mi amiga de toda la vida ser madre, me he hecho de todo en el pelo, he aprendido a tejer, he encontrado dos trabajos maravillosos con los que no me haré rica, he bailado prácticamente rozando la danza africana; entre otras miles y miles de cosas. También he llorado a mares, me he frustrado, he tenido trabajos horribles, me he enfadado y he querido lanzar jarrones, pero ha sido precisamente en esas ocasiones cuando más he aprendido.
 
A veces tenemos la impresión de que nuestra vida no empieza, pero la tenemos aquí, ahora mismo. Yo hoy he vivido cosas importantes, como pasar el día con las personas que quiero y recibir una enorme tarjeta hecha por los niños del Aula Matinal.

 
Si hasta me han dibujado mi moño desastroso, los pendientes de hojas que siempre llevo y el piercing de la nariz, ¡me los como!
 
 
 
Feliz Día de Acción de Gracias, cada día.
 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Adornitos para Navidades felices

Existen tantos tipos de árbol de Navidad como hogares con ganas de fiesta. Hay a quien le gusta adornarlo con las clásicas bolas y cintas, o quien prefiere estrellas, o piñas, adornos caseros hechos en familia, pequeñas figuritas, dulces... incluso sé de alguien que un año lo llenó de maniquíes de ropa de Barbie y plumas rosas.

Las posibilidades son infinitas, y sin embargo todas tienen algo en común: crean memorias. La mayoría de nosotros puede recordar aunque sea de forma borrosa algún adorno que le gustara especialmente o que le divirtiera colocar, y los más afortunados aún podrán reencontrarse con ellos dentro de pocas semanas, cuando empiecen a salir cajas de los armarios porque ya es tiempo de volver a llenar la casa de magia.

Hay cosas que no podré volver a hacer en Navidad, otras que espero empezar a hacer y alguna que otra tradición que me iré sacando de la manga porque de alguna forma tienen que empezar las tradiciones. Y mi colección de adornos ya ocupa una cajita de tamaño decente, comprados aquí y allá, regalados y hechos por mí.

Este año he preparado una pequeña tanda de adornitos para alegrar la Navidad y cualquier día del calendario. Me gusta pensar que quizá dentro de unos años alguien los saque de una caja y recuerde momentos felices.
 




 
 
Ya podéis echarles un vistazo en el catálogo. ¡Y por supuesto también podéis seguir encontrando al elegante Mr. Cooper!
 
 
Buenas noches, ¡mañana ya es viernes!
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Tarde tricotosa

El sábado estuvimos en casa de Eva comiendo cosas ricas y tejiendo la mar de a gusto.




 
 
Magdalenas de Inma. Mis cuadraditos interminables. Tricotosos. Javier presumiendo de punto canasto. Mi mini muestra de punto de arroz y canalé, ¡ya sé hacer dos más!
 
¡Gracias por un día tan estupendo, muchachos!
 
 
Podría parecer que últimamente sólo tejo, pero también ando cosiendo algunas cosas que espero subir esta semana si el Señor Sol se digna a quedarse un rato para que las fotos me salgan medio decentes.
 
Me voy de un salto a la cama a refugiarme de este frío polar, ¡buenas noches y que empecéis bien la semana!
 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Noviembre

 
 

¡Hola! ¿Qué tal fue Halloween? Yo lo pasé genial ocupándome de los preparativos y repartiendo caramelos, ¡los niños venían en manadas! Me temo que el año que viene tendré que comprar al por mayor. Preparé bolsitas de papel de embalar que iba metiendo en los cubitos de los niños, y uno me miró desconcertado y me preguntó "¿qué es?"; cuando le dije que los caramelos estaban dentro me respondió un poco aliviado "ah, ¡creía que eran castañas!"
 
El puente lo he aprovechado para desconectar, ver llover sobre el campo y seguir tejiendo cuadraditos para la manta. Parece que ya domino el punto jersey, aunque me cae un poco regular porque se riza.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

También ando preparando unos adornos de Navidad muy especiales, y creo que me quedaré alguno para colgar de nuestro arbolito blanco.

 


 
 
 
Noviembre es un mes para disfrutar estando en casa y crear hogar. El frío se va notando cada vez más y tenemos que preparar nuestro refugio con mantas y cojines cómodos para acurrucarnos en el sofá, cocinar platos que nos calienten por dentro, sacar las tazas favoritas y crear un espacio armonioso para cuando el tiempo no permita ir muy lejos.
 

 
De momento me voy a refugiar bajo el edredón que ya es muy tarde, ¡buenas noches y que tengáis un bonito martes!

lunes, 29 de octubre de 2012

Preparando Halloween

Faltan dos días para Halloween y ya le veo cara de calabaza a todo lo que se mueve. Algunos adornos los tengo puestos desde hace semanas, pero en este frenesí festivo en el que me hallo todo me parece poco y ayer estuve haciendo estos fantasmitas que vi en A Beautiful Mess, sustituyendo el encaje y el cordel por tul blanco y lazos.
 
 

 

 
 Me gusta el efecto que hacen las cintas una vez anudadas, parecen bracitos fantasmales extendidos.

 
 
 
Esta tarde he ido, como cada año, a la tienda de disfraces del pueblo a comprar las chucherías para cuando los niños vengan a pedir truco o trato. Es uno de mis momentos preferidos de estas fiestas porque cuando se acerca el día treintayuno la tienda está llena de gente y ponen música de películas de Tim Burton, y podría sentarme en un taburete y quedarme allí toda la tarde. Y sería la loca del taburete.
 
Para las bolsitas de chucherías de este año quería añadir algo hecho a mano, sencillo y que resultara divertido a los niños, y se me han ocurrido estas marionetas de dedo monstruosas.
 
 
 
 
Se hacen en un plis: simplemente tenemos que dibujar la silueta de nuestro dedo índice con un margen de aproximadamente un centímetro para que no quede demasiado justo, recortar dos piezas de fieltro para hacer el cuerpo y añadir los detalles monstruosos que queramos. Yo les he puesto un ojo, una buena dentadura, dos cuernitos y dos brazos en posición de asustar que no asustan nada. El ojo y la boca se cosen a la parte frontal con unas pocas puntadas, y las otras piezas se van insertando a medida que cosemos el contorno, dejando la parte de abajo abierta para meter el dedito.
 
 
 
 
Es una buena idea si vais a tener niños en casa, o si esperáis la visita de vuestros pequeños vecinos. O para divertirnos un rato, que yo con una marioneta de dedo echo la tarde.
 
Si es que sale muy barato entretenerme...¡buenas noches y feliz -y festiva- semana!
 

sábado, 27 de octubre de 2012

Retomando el punto

Esta semana he vuelto a coger las agujas después de mucho tiempo, y me he dado cuenta de que es algo que debería hacer más a menudo porque me sienta bien. Han sido unos días un poco desorganizados, de rutinas alteradas, horarios interrumpidos e ideas renqueantes, y cuando las cosas no fluyen es mejor no forzarlas, dejarlas de lado un rato hasta que funcionen de manera natural. Resulta un poco difícil cuando lo que se ve afectado es el trabajo, pero es sano y necesario tomarse un respiro.
 
Así que, cuando veía que la cosa no avanzaba, cogía las agujas y me ponía a tejer, punto tras punto, viendo crecer otro cuadradito que un día de estos se convertirá en una manta. Y poco a poco las cosas vuelven a su lugar.



 
 
Estoy peleándome de nuevo con el punto jersey, pero en cuanto vuelva a dominarlo me lanzaré a probar el punto de arroz. Lo sé, vivo al límite.

¡Buenas noches y que tengais un bonito domingo, que estrenamos horario de invierno!