Yo le he hecho un regalito supercursi, y me ha gustado tanto hacerlo que creo que me animaré a coser más para la tienda:
Podrá jugar con ellas juntas, por separado, transportarlas, achucharlas, ponerlas como decoración y, si sus santos padres acaban hasta el gorro de tropezar con los juguetes, están preparadas para colgar en la pared. Espero que hagan buenas migas con Pepe y el oso Wilson.
¡Feliz tarde de domingo (pobres tardes de domingo, casi todo el mundo las odia)!





