domingo, 11 de noviembre de 2012

Tarde tricotosa

El sábado estuvimos en casa de Eva comiendo cosas ricas y tejiendo la mar de a gusto.




 
 
Magdalenas de Inma. Mis cuadraditos interminables. Tricotosos. Javier presumiendo de punto canasto. Mi mini muestra de punto de arroz y canalé, ¡ya sé hacer dos más!
 
¡Gracias por un día tan estupendo, muchachos!
 
 
Podría parecer que últimamente sólo tejo, pero también ando cosiendo algunas cosas que espero subir esta semana si el Señor Sol se digna a quedarse un rato para que las fotos me salgan medio decentes.
 
Me voy de un salto a la cama a refugiarme de este frío polar, ¡buenas noches y que empecéis bien la semana!
 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Noviembre

 
 

¡Hola! ¿Qué tal fue Halloween? Yo lo pasé genial ocupándome de los preparativos y repartiendo caramelos, ¡los niños venían en manadas! Me temo que el año que viene tendré que comprar al por mayor. Preparé bolsitas de papel de embalar que iba metiendo en los cubitos de los niños, y uno me miró desconcertado y me preguntó "¿qué es?"; cuando le dije que los caramelos estaban dentro me respondió un poco aliviado "ah, ¡creía que eran castañas!"
 
El puente lo he aprovechado para desconectar, ver llover sobre el campo y seguir tejiendo cuadraditos para la manta. Parece que ya domino el punto jersey, aunque me cae un poco regular porque se riza.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

También ando preparando unos adornos de Navidad muy especiales, y creo que me quedaré alguno para colgar de nuestro arbolito blanco.

 


 
 
 
Noviembre es un mes para disfrutar estando en casa y crear hogar. El frío se va notando cada vez más y tenemos que preparar nuestro refugio con mantas y cojines cómodos para acurrucarnos en el sofá, cocinar platos que nos calienten por dentro, sacar las tazas favoritas y crear un espacio armonioso para cuando el tiempo no permita ir muy lejos.
 

 
De momento me voy a refugiar bajo el edredón que ya es muy tarde, ¡buenas noches y que tengáis un bonito martes!

lunes, 29 de octubre de 2012

Preparando Halloween

Faltan dos días para Halloween y ya le veo cara de calabaza a todo lo que se mueve. Algunos adornos los tengo puestos desde hace semanas, pero en este frenesí festivo en el que me hallo todo me parece poco y ayer estuve haciendo estos fantasmitas que vi en A Beautiful Mess, sustituyendo el encaje y el cordel por tul blanco y lazos.
 
 

 

 
 Me gusta el efecto que hacen las cintas una vez anudadas, parecen bracitos fantasmales extendidos.

 
 
 
Esta tarde he ido, como cada año, a la tienda de disfraces del pueblo a comprar las chucherías para cuando los niños vengan a pedir truco o trato. Es uno de mis momentos preferidos de estas fiestas porque cuando se acerca el día treintayuno la tienda está llena de gente y ponen música de películas de Tim Burton, y podría sentarme en un taburete y quedarme allí toda la tarde. Y sería la loca del taburete.
 
Para las bolsitas de chucherías de este año quería añadir algo hecho a mano, sencillo y que resultara divertido a los niños, y se me han ocurrido estas marionetas de dedo monstruosas.
 
 
 
 
Se hacen en un plis: simplemente tenemos que dibujar la silueta de nuestro dedo índice con un margen de aproximadamente un centímetro para que no quede demasiado justo, recortar dos piezas de fieltro para hacer el cuerpo y añadir los detalles monstruosos que queramos. Yo les he puesto un ojo, una buena dentadura, dos cuernitos y dos brazos en posición de asustar que no asustan nada. El ojo y la boca se cosen a la parte frontal con unas pocas puntadas, y las otras piezas se van insertando a medida que cosemos el contorno, dejando la parte de abajo abierta para meter el dedito.
 
 
 
 
Es una buena idea si vais a tener niños en casa, o si esperáis la visita de vuestros pequeños vecinos. O para divertirnos un rato, que yo con una marioneta de dedo echo la tarde.
 
Si es que sale muy barato entretenerme...¡buenas noches y feliz -y festiva- semana!
 

sábado, 27 de octubre de 2012

Retomando el punto

Esta semana he vuelto a coger las agujas después de mucho tiempo, y me he dado cuenta de que es algo que debería hacer más a menudo porque me sienta bien. Han sido unos días un poco desorganizados, de rutinas alteradas, horarios interrumpidos e ideas renqueantes, y cuando las cosas no fluyen es mejor no forzarlas, dejarlas de lado un rato hasta que funcionen de manera natural. Resulta un poco difícil cuando lo que se ve afectado es el trabajo, pero es sano y necesario tomarse un respiro.
 
Así que, cuando veía que la cosa no avanzaba, cogía las agujas y me ponía a tejer, punto tras punto, viendo crecer otro cuadradito que un día de estos se convertirá en una manta. Y poco a poco las cosas vuelven a su lugar.



 
 
Estoy peleándome de nuevo con el punto jersey, pero en cuanto vuelva a dominarlo me lanzaré a probar el punto de arroz. Lo sé, vivo al límite.

¡Buenas noches y que tengais un bonito domingo, que estrenamos horario de invierno!

miércoles, 24 de octubre de 2012

Patatas aliñadas

Si vas a Cádiz, probablemente gran parte de lo que comerás habrá salido del fondo del mar: cazón en adobo, patatas con choco, pescado en sobreusa, tortillitas de camarones y pescaíto frito en general. Pero a mí me dio por hacerme prácticamente vegetariana, y digo prácticamente porque a veces como atún de lata -¡oh, no!-, con lo cual muchos de los platos típicos que he visto prepararse siempre en casa yo ni los cato.
Pero aún me queda una esperanza: me quedan las patatas aliñadas, o mejor dicho,




Es una receta tan sencilla que ni yo podría estropearla, y cada vez que mis padres me traen cebolleta morada de Cádiz aprovecho para hacerla. Hay algunas variantes, pero en mi casa se comen así.

Ingredientes:

- cuatro o cinco patatas medianas
- cebolleta morada, o blanca que también vale
- una lata de atún
- aceite de oliva
- un huevo cocido
- perejil
- sal
- vinagre, aunque yo no suelo ponérselo

Nota: tengo entendido que la receta clásica no lleva ni atún ni huevo, con lo cual es una estupenda opción vegana

Tan sólo hay que cocer las patatas, pelarlas, trocearlas y mezclarlas con la cebolleta y el huevo duro picaditos, la lata de atún escurrida y el aceite, el perejil y la sal, todo en una fuente grandota. A mí me gusta comerlas cuando aún están un poquito templadas.


Una vez cocidas y peladas las patatas lo demás se hace en un plis, y es una comida o acompañamiento muy sano y ligerito. No soy muy fan de los guisos, en general prefiero los platos sencillos con pocos ingredientes no demasiado cocinados. Hay excepciones, claro, como las patatas guisadas de mi madre. Mamá, esto es un llamamiento a una ollita de patatas guisadas. Tengo un blog y sé cómo usarlo.
Y nada más por hoy, que me he propuesto irme a la cama antes de las once y sólo queda media hora, ¡buenas noches y que tengais un bonito jueves lluvioso!
PD: ¡Los buhítos y yo os damos las gracias con saltos y volteretas por vuestros comentarios de ayer!

martes, 23 de octubre de 2012

Buhítos

He subido al catálogo estos dos nuevos pares de pendientes; son unos buhítos muy coloridos, hechos con fieltro, tela, detallitos bordados y grandes ojos saltones de cuentas.









Ya los podéis encontrar aquí.
 
 
Muchas gracias por vuestros comentarios en la entrada de ayer, me alegra que os gustara el puestito supercursi, ¡yo lo monto con mucha ilusión!
 
¡Buenas noches y que tengaís un gran miércoles!

lunes, 22 de octubre de 2012

Semana nueva, nuevos ánimos

¡Aquí llego después de más de una semana sin actualizar! El catarro me dejó hecha un trapo, las entradas que tenía previstas se quedaron muertas de risa en la agenda y cuando me sentí un poco mejor me dediqué a adelantar el trabajo que se había quedado atrasado y prepararme para la Reunión de Creadores de Muelle Uno. No pude disfrutar mucho del evento porque tenía un dolor de cabeza m.o.n.u.m.e.n.t.a.l. y a última hora ya me costaba hasta tenerme en pie, pero antes de convertirme en un despojo humano conseguí sacar algunas fotos.

 
¡Mi puestito!


 
 
¡Todos los espacios estaban hechos con palés!


 
 
Tuve una visita muy especial (sin menospreciar a las demás -¡mil gracias!) que me alegró el día, ¿os acordáis de Bandi?

 
¡Ha crecido un montón!

 
El entusiasmo fue mutuo porque él no esperaba encontrarme allí y cuando me vio se puso a saltar de contento, ¡nos faltó bailar cogidos de las patas!
 

Y esta foto tan bonita la he cogido prestada de Muelle Uno, ¡gracias!

 
 
Ya descansada, con la cabeza recuperada y los encargos pendientes prácticamente terminados, empiezo la semana con ánimos renovados y un montón de cosas que quiero hacer, pero ahora mismo mi máxima aspiración es ponerme el pijamita e irme a dormir, ¡buenas noches y que empecéis bien la semana!