jueves, 31 de mayo de 2012

Tesoros del mercadillo

El domingo pasado fuimos de mercadillo en busca de nuevos tesoros viejos, y lo único que me traje a casa fue algo que ya había visto en otra ocasión pero no me decidí a comprar, así que cuando nos reencontramos no me lo pensé dos veces.





Son antifaces de papel antiguos, de búho y mariposa, con dibujos bonitos y colores suaves (quizá por el paso del tiempo); nada que ver con los que venden hoy día en las tiendas de disfraces.

A la salida del mercadillo habían montado otro diferente con productos de la zona, así que aprovechamos para comprar un queso de cabra, pan integral, rabanitos y habas de cultivo ecológico.


Qué me gusta un ecobodegón

Esta semana, en la que yo tenía toda la intención de adelantar trabajo pendiente a la velocidad de la luz, ha ido todo más lento porque mi resfriado sufrió una mutación y ya no era persona. Al final fui al médico, un poco a regañadientes, y parece que el jarabe me está devolviendo la dignidad poco a poco.

Mañana empieza junio, ¡junio! Necesito un poco de espíritu veraniego, y dormir más, ¡qué poco duermo! Creo que nunca me acostumbraré a acostarme temprano. Esta noche lo intento otra vez.

¡Que empecéis bien el viernes!

domingo, 27 de mayo de 2012

Ensalada de poquitos y la independencia tecnológica

¡Hola! Os escribo desde mi portátil.

"Pues vaya cosa", diréis.

Pero para mí es todo un acontecimiento, porque es la primera vez que tengo un ordenador para mí sola; hasta ahora siempre lo había compartido con mi hermano o con Amorcito, o había cogido prestado el de Señora Madre, pero después de muchas vueltas y muchos "ya me lo compraré", por fin lo tengo.



No es el odenador en sí lo que me hace ilusión, porque la tecnología y yo no hacemos buenas migas y no tengo ni idea de para qué sirven la mayoría de los i-leches y e-narices que hay en el mercado; de hecho tuve que recurrir a mi hermano para que me ayudara a buscar uno sencillo, decente y dentro de mi presupuesto. Es la independencia, y todos sabemos que no hay nada como la independencia.


En otro orden de cosas, hoy he preparado una ensalada de poquitos, que es una de las que más me gustan. Lo bueno de las ensaladas de poquitos es que son únicas -"one of a kind" si nos ponemos modernos y políglotas- porque siempre dependen de lo que tenemos en la nevera. En esta ocasión he convertido un tazón de sémola con guisantes y curry que quedó de la comida de ayer en una señora ensalada añadiendo, todo picadito, unas hojitas de espinacas, un tomate, un pimiento verde, un par de rabanitos, el fondito que quedaba de un paquete de anacardos, unos daditos de queso con wasabi que compramos en una de esas promociones exóticas de Lidl, aceite de oliva y un poco de cilantro, ¡ñam!




Probablemente no la volveré a hacer porque será difícil que coincidan de nuevo todos los ingredientes en nuestra cocina, pero ahí reside el encanto de las ensaladas de poquitos, ¡y qué rica estaba!

Me voy a disfrutar de mi independencia tecnológica, y a trabajar un poquito, ¡feliz tarde de domingo!

martes, 22 de mayo de 2012

Mamatayoe

Mientras esperaba a que llegara mi paquete de parte de Mamatayoe, no me imaginaba la señora caja que iba a recibir en mi puerta llena de sorpresas y cosas bonitas preparadas y presentadas con muchísimo mimo. Claro que tratándose de una colección llamada "The Tea Time", no podía ser de otra forma.


La carta, además de venir atada con un lazo rosa, estaba escrita a mano <3

Todas las colecciones se dividen en seis series correspondientes a diferentes personajes con nombre de chica, y en mi caja había tres piezas de la serie Ginger que ya he lucido pasillo arriba y abajo (lo confieso: tras la visita del repartidor y una ceremoniosa apertura del paquete he terminado de barrer con la camiseta y la falda puestas y las etiquetas colgando).

Camiseta Vienes + taller leonera, como tiene que ser 



Falda Moka que nada más entrar en el armario ha conocido a mi blusa color marfil con purpurina y quieren salir juntas. Suena bizarro, pero juro que están hechas la una para la otra. 


La falda es una talla L real, y al igual que todas las prendas Mamatayoe está diseñada en España y fabricada en Portugal. Este tipo de datos me parecen muy importantes a la hora de conocer una marca, por eso una de las primeras cosas que curioseé en su web fue el apartado de responsabilidad social 



Bolso Arpeggio + un montón de posibilidades




 Y ¿qué había dentro de la cajita rosa? 


 ¡Bolsitas de té!



Como las Destiny's Child me enseñaron a ser una independent woman me he hecho todas las fotos yo solita, pero otro día espero subir fotos de mi cuerpecito serrano luciendo las prendas con estilo y poca vergüenza.



¡Muchísimas gracias, Mamatayoe!

Pero, ¿qué narices hago yo levantada a estas horas? ¡Buenas noches y que empecéis genial el miércoles!

lunes, 21 de mayo de 2012

Tarde Craft en Villa Kettle

El sábado nos reunimos unos cuantos en casa de Eva -bautizada como Villa Kettle en honor a las duchas con el calentador roto de los primeros días- para hacer dos cosas que nos requeteencantan: craftear y comer. Pizzas de hojaldre, muffins de puerro y queso, falafel, brownie con helado... Yo seré una cocinera mediocre pero no soy tonta: ¡me junto con los mejores!


¡Ya sé hacer punto jersey! ¡Gracias, Javi!


¡Muchas gracias a Eva por un día tan estupendo en su casa "chaucha", y a todos los demás!

Y ahora me voy a dormir que no puedo con mi cuerpo, ¡feliz comienzo de semana!

lunes, 14 de mayo de 2012

Craftsma Rincón de la Victoria: así fue

Cuando sonó el despertador demasiado temprano para un domingo y después de cuatro míseras horas de sueño, me maldije por haberme inscrito para participar en el mercadillo. Pero ese sentimiento me duró poco, porque un rato después ya estaba arrastrando mi carrito supercursi arriba y abajo, feliz como una perdiz (una perdiz libre, no de esas que están en jaulas pequeñitas y me muero de pena) y con ganas de llegar y empezar a montar. De hecho tenía tantas ganas que llegué con media hora de antelación, así que como la playa estaba justo enfrente me fui allí a comer galletas, que con las prisas no había desayunado. Y ya que estaba, me dije que qué bien me sentaría un café calentito, y me fui a un bar que prometía desayunos frente al mar y allí me quedé hasta que llegó la hora.


Trastos en el autobús y mi desayuno frente al mar


El día fue bien, como siempre, y digo como siempre porque cada experiencia en esto del craft a pie de calle me la tomo como algo positivo, venda mucho, venda poco, haga frío polar o un calor del infierno o sea víctima de palomas con incontinencia, como me pasó ayer, ¡hasta tres veces me lanzaron su maldad líquida! Y aun así yo me lo paso la mar de bien sacando mis cursiladas de paseo y viviendo el ambiente.


supercursi y supercontenta

Cuando hube terminado de montar el puesto me senté a obervar desde mi banqueta, y me di cuenta de que era -creo- la única que iba sola. A estas cosas conviene ir de dos en dos, para relevarse, ir al baño, al bar de la esquina o a ver los demás puestos, y aunque otras veces han venido amigos a visitarme y acompañarme durante el día esta vez no pudo ser y ahí estaba yo, sola con mis cursiladas. Pero mientras transcurría la mañana me puse a pensar y resultó que no estaba nada sola, porque un montón de personas habían ido aportando su granito para que mi aventura mercadillera saliera bien. Amorcito y Jesús que insistieron en llevarme aunque al final no les dejé, mi querido Javier que me acogió en su casa la noche antes porque así me pillaba más cerca, Noe y Javi que me imprimieron el papel que necesitaba tan urgentemente, Eva que me prestó un bálsamo que mejoró mi resfriado durante la noche, los señores del autobús que me indicaron y me ayudaron a bajar el carrito medio descuajaringado, Cristina que me trajo una cocacola fresquita y muy necesaria y que es una organizadora de sobresaliente, mis vecinos de puesto Pepe y Regina de La Torcalutica que fueron muy amables y majos conmigo, Melma que venía a visitarme y me contagiaba su entusiasmo, los que se llevaron alguna cursilada a casa y los que no lo hicieron pero dijeron que eran muy bonitas, y Señores Padres que vinieron a recogerme y me llevaron a Villa Progenitores donde me convertí en una persona nueva por obra y gracia de la ducha y de un triple sandwich especial. Y vosotros, claro, que vuestros buenos deseos no se quedan sólo en el cuadro de comentarios, sino que se vienen conmigo y funcionan.

¿Quién narices va a sentirse sola así?

¡Gracias a todos!


                                                                         Mi puestito 



Ambiente en la plaza









¡Me voy a la cama que aun tengo sueño atrasado! ¡Feliz comienzo de semana!





sábado, 12 de mayo de 2012

Preparada, lista, ¡estornudo!

Esta noche tengo un cumpleaños. Mañana voy al Craftsma.

Y tengo un resfriado de narices, nunca mejor dicho.

Ayer trabajé muy poquito porque estaba para el arrastre y necesitaba descansar, así que muy despacito he ido recopilando todo lo que necesito para mañana y ultimando detalles. Y como tengo suficiente para llenar la mesa del puesto, no me agobiaré más y reservaré mis fuerzas para estar allí mis siete horas con una sonrisa en la cara y un pañuelo en la mano.

Algunas cursiladas que estarán mañana en la soleada plaza (nota mental: no se me puede olvidar el protector solar. En mi primer mercadillo volví a casa convertida en Barbie Malibú):


Diademas varias, Lagrimitas de felicidad, una Niña Cíclope un poco vedette con su falda de tul y dos Niñas Búho.

Y más niñas algo, magdalenitas, flechazos, cintas para el pelo, horquillitas de tul, muñecos blanditos, Mr. Coopers. Las pulseras me temo que no se estrenarán mañana, porque con esto de que voy vagando por La Casita Marrón como alma en pena resfriada sólo he podido hacer una más.



Mirad qué majas quedan así juntas.

La encantadora Luna de queso he hecho la presentación más divertida que hayan tenido mis niñas algo, ¡muchas gracias, Lucía! ¡Me ha encantado mil!

Me voy a comer y a descansar otro ratito. Si estáis por Málaga y no tenéis plan para mañana, recordad que Craftsma es planazo, ¡un beso y feliz sábado!

jueves, 10 de mayo de 2012

Magdalenitas y una pulsera nada discreta

Los dos últimos broches magdalenita (técnicamente serían cupcakes, pero me gusta llamarlos así) me salieron a cual más gordo, tanto que quien los llevara corría el riesgo de caerse de boca, así que después de un rato rondándolos como una hiena decidí hacerles un pequeño cambio y convertirlos en broches planitos.







Yo sólo plancho por trabajo. Toda mi ropa es mágica y no se arruga.



Ahora los veo un poco más cómodos de llevar.

Pero bueno, como siempre es buen momento para hacer cosas gorditas y mullidas, aquí está la pulsera con la que me fui a pelearme ayer, pero a pelearme de verdad, que vinieron los vecinos a separarnos y todo. Afortunadamente la cosa acabó de forma pacífica y hoy ya la miraba con otros ojos.




-Ya veréis lo que tarda Señora Madre en decirme que me ponga crema en las manos porque se me ven muy estropeadas en las fotos-

Es tipo patchwork primitivo, toda cosida a mano con retales combinando rojo, turquesa y blanco y detalles de encaje y minipompones. Cómoda, ligera y lavable. Voy a intentar hacerla en más colores para el Craftsma de este domingo.

Bueno, que yo era la que se iba a lavar el pelo, tomarse algo para este resfriado que asoma e irse a la cama prontito, y como dice mi paisana La Pepi "pa un minuto que he salío y me habéis entretenío", ¡hala, buenas noches y que empecéis el findesemana con alegría!

miércoles, 9 de mayo de 2012

supercursi en Crafts Market Málaga (¡ahora sí!)

Este findesemana parece que lucirá un sol radiante, así que, ahora sí, el tenderete supercursi estará en el Crafts Market Málaga que se celebrará este domingo 13 de Mayo en la Plaza del Ayuntamiento del Rincón de la Victoria, ¡viva!

Y como ya tengo mi nueva lámpara de trabajo, puedo coser un ratito más después de que se haya ido el Señor Sol.


Lámpara salvadora + caos creativo

El findesemana pasado lo disfruté con mis padres y mis hermanos y el gato y mi sobrino perro, que buena falta me hacía. Y comí tortilla de patatas de madre, que como todos sabemos son las que están más ricas del mundo. Y paseé por Torremolinos y me comí un croissant de esa tiendecita de la Calle San Miguel que los hace tan buenos. Ñam.


Y bueno, también me mojé las bailarinas con la lluvia y como no me había llevado otros zapatos arregladitos le cogí prestados unos de tacón a Señora Madre. Mirad bien esta imagen porque no se volverá a repetir.



Qué dolor, qué sufrimiento inútil y qué alivio cuando llegamos al coche y me puse las botitas de serraje que alguna vez fueron rojas y me fui así, arreglá pero informal. Me da igual lo mucho que estilicen: siempre será más digno mi metro y medio con zapato plano que volver a casa a cuatro patas.

Me voy a pelearme con una pulsera, a ver si consigo llevarlas el domingo, ¡feliz tarde de miércoles!